Esta novela cuenta la historia de un estallido: el de la soledad, el hartazgo, la incomunicación. Un famoso rockero norteamericano que, cansado de sí mismo, quiere ser otro - Teller-; Hélène, una argentina que sobrelleva como un estigma la tristeza de las tierras del Sur; un falsificador de cuadros y un viejo profesor de Física que estudia el hundimiento de Venecia; todos tienen algo en común: deambulan por esa mítica ciudad convencidos de que, como ella, son puro pasado al que socava un presente fantasmal.
Esta es la primera novela escrita por Lanata, y la verdad, amigos ATPeros, me encanto!
Habla sobre un rockstar que un dia se harta de todo y finge su propia muerte; y el protagonista nos da en cada relato, sus motivos para cometer tal proeza.
A mi me gusto mucho, se los recomiendo.
Les dejo un pequeño fragmento:
"... Desde abril de 1985 supe que podía hacer cualquier cosa. Necesitaba una pared y la<?xml:namespace prefix = o /><o:p></o:p> única pared de aquellos años fue el silencio. Llegué a conocerlo tan bien que podía distinguir<o:p></o:p>
entre los de distintas ciudades, los de cuartos de hotel, los silencios de aire acondicionado y los<o:p></o:p>
silencios espesos de miles de personas que esperaban el primer acorde, o el estudiado temblor en<o:p></o:p>
mi voz repetido hasta el infinito, en el disco, la televisión, las radios y los conciertos. Un actor<o:p></o:p>
americano me contó que, en cierta oportunidad, William Faulkner meó a los periodistas que lo<o:p></o:p>
esperaban en una estación de tren. La escena me pareció tan real que pasé varios meses<o:p></o:p>
relatándola a quien quisiera escuchar.
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-Mear a la prensa.
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-Sólo voy a ser libre el día en que pueda mear a la prensa.
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Imaginaba a los fotógrafos protegiendo sus lentes, a una egresada de Princeton sacudiendo pis de<o:p></o:p>
su vestido como si tuviera una araña.<o:p></o:p>
El 4 de abril de 1985, en Los Angeles, cuando meé a la prensa, nació Faulkner died again. La<o:p></o:p>
foto de mi absurdo pitito meando débil y borracho se reprodujo en las agencias de noticias y.apareció en la mayoría de los diarios del país.<o:p></o:p>
Dos o tres de los periodistas meados aquella mañana salieron durante todo el día en televisión.<o:p></o:p>
Insultaban, pero no podían disimular aquel estúpido rictus de felicidad. Uno de ellos juro que no<o:p></o:p>
iba a tirar jamás aquella ropa meada. El estudio impuso que la tapa de<o:p></o:p>
Faulkner fuera un pantalón salpicado. Al final de ese día yo quería matar, o matarme, o tener un<o:p></o:p>
hijo: necesitaba hacer algo definitivo. Me dormí hasta el día siguiente sin valor para ninguna de<o:p></o:p>
las tres cosas. Creo que a la mañana siguiente, cuando me levanté, comenzó esta historia..."<o:p></o:p>